Gardas do mar

Los lugares de costa son muy ricos en historias sobre el mar, sus gentes, sus muelles, sus rocas, sus, su aromas y rumores, sus faros,… También por sus ritos, espíritus marinos,…que nos sirven de inspiración e instrumentos de memorias e invención. Todo ello va construyendo un repertorio de historias que se construye y se reconstruye sin cesar, contribuyendo a crear señas identitarias y culturales de dichos lugares.  Son lugares siempre ligados al mar y a la tierra.

Los faros, como lugares de memoria porque en ellos se reflejan acontecimientos que fueron yuxtaponiéndose a lo largo de siglos, nos protegen y nos guían en la noche. Nos dicen que estamos aquí, te esperamos y te facilitamos tu viaje. Son los guardianes de la noche, y del mar.

Creo estas composiciones, con materiales tales como fotografías encontradas, postales antiguas, papeles añadidos, elementos dibujados y utilizando la pintura al óleo para jugar con pátinas que unifican los diversos fragmentos. Los elementos constantes en todas ellas son: el mar agitado o calmo, el oleaje, la costa, las rocas, la niebla que todo lo envuelve, las aves, los cielos,… Estas composiciones son ejemplares únicos y firmados.

Al mismo tiempo voy trabajando sobre una serie de cajas de madera de 70 cm de ancho, por 18 cm de alto y con un fondo de 12 cm. Las composiciones son o bien verticales u horizontales. En la parte delantera se desliza un policarbonato con una de las composiciones impresas en vinilo adhesivo. Como guías que son, en su interior llevan luces led de tono cálido, con cable y toma de corriente eléctrica. La serie de cajas son de un número limitado para cada una de ellas (máximo 5) y van firmadas.

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